Después que recupere oficialmente su identidad propia, legada por los Trinitarios en honor a Juan Pablo Duarte, el Pueblo Quisqueyano será el más feliz del mundo.
Los Padres de la Patria, Juan Pablo Duarte, Ramón Matías Mella y Francisco del Rosario Sánchez, al igual que todos los Trinitarios, fueron tristes a sus tumbas y yacen así hasta hoy, porque les fue negada la participación en la organización del Estado al cual denominaron República Dominicana para hacerle entender a los haitianos que el nombre de la isla no era Haití, sino Santo Domingo. La obra de los Trinitarios fue detenida por traidores, caudillos apátridas, tiranos y por la ceguera de políticos y escritores.
El nombre de la Patria fue introducido por los Trinitarios que dieron sepultura a los restos de Duarte en 1884, plasmado en ese canto que aun hoy, a pesar de negárseles su puesto en la Constitución, sigue arraigado en el corazón del pueblo. Ese nombre es Quisqueya.
No habrá mejor homenaje a los forjadores de nuestra propia y verdadera identidad como pueblo y como nación, que inscribir el nombre de la Patria oficialmente en su Carta Magna.
En nombre de la memoria de todos los Trinitarios y de todos los que han defendido con sus propiedades y sus vidas a Quisqueya y a su pueblo, levantando la bandera del honor y basados en los principios Duartiano de tener una patria libre y soberana, e independiente de toda potencia extranjera, es nuestra obligación completar la obra de Duarte.
De esos principios, después de haber sido "Restaurada" nuestra independencia, es que surge el nombre de la Patria.
Quisqueya fue el vocablo natural e histórico que correspondía a la Patria, para diferenciarla de la nación vecina con la que compartimos la isla de Santo Domingo.
No podemos ser completamente felices si no se resuelve el problema de identidad nacional. Los que habitamos la isla, o somos regionalmente todos haitianos o somos dominicanos (o el adjetivo o gentilicio que le pegue al nombre de Santo Domingo), es decir, nos identificamos regionalmente con ella. Pero, solo nos distinguiremos, cuando el estado, la republica, denominada por los Trinitarios "Republica Dominicana", adquiera su propia y verdadera identidad oficialmente. Una identidad exclusiva (Quisqueya) para un pueblo (Quisqueyano) único en el mundo.
Haciendo felices en sus tumbas a todos los héroes y mártires de Quisqueya, adquiriendo oficialmente nuestra propia y verdadera identidad nacional, el Pueblo Quisqueyano será el más feliz del mundo.
Los dominicanos como Juan Pablo Duarte
Nunca aceptaron nacionalidad haitiana;
Por eso lucharon, para darse
Patria libre quisqueyana.
Pero el tiempo ha pasado, lento... lento
Y aunque un himno nacional prepararon
A Quisqueya la han tratado como al viento
Y su lugar de honor siempre negaron
Aun vivo sigue, Duarte, tu ideal
Que al dominicano su isla devolviste
Y buscando su nombre nacional
Fue Quisqueya el nombre que quisiste.
Se enterraron tus restos con el canto
Que nos sirve de propia identidad
Y morir arropado con su manto,
A Quisqueya debemos lealtad.
Los caudillos, tiranos y traidores
A los tuyos quitaron de la lísta;
Han cegado tambien a historiadores,
Mas, tu ideal sigue siempre a la vista.
En tu nombre y en el de los caídos,
Que a tu pueblo ofrecieron protección;
Hoy estamos de pie y bien unidos,
Para dar a tu idea ejecución.
Quisqueyanos valientes ya es hora
De entonar nuestro himno sin parar
Pues seguro en su tumba Duarte añora
Que su título, de Patria...
...A Quisqueya hay que dar.
-Cosme Perez Sept. 29, 2009, 2009
EL POR QUE HAITI ES UNA NACION ENEMIGA
El principal propósito de Juan Pablo Duarte y los Trinitarios en la lucha por la independencia era lograr reestablecer el nombre de la isla, como Isla de Santo Domingo y no Isla de Haití. Por eso, en su juramento, denominan a la república, “República Dominicana” y no “República Haitiana”, como había admitido José Núñez de Cáceres en la “Independencia Efímera”, llamando a la nueva nación “República de Haití Español”. Esa fue la condición fundamental para separar las dos repúblicas
En base a lo anterior, la primera constitución dominicana declara país enemigo a Haití, que en su constitución se empecinaba en continuar llamando a la isla, “Isla de Haití”, considerándola como una e indivisible.
Hasta el día de hoy la constitución haitiana mantiene el nombre de Haití como el nombre de la isla y es de suponerse que sigue considerándola como “una e indivisible” inconfesadamente y no se sabe con que intención.
La República Dominicana de Quisqueya se ha mantenido llamándola “Isla de Santo Domingo” en su constitución, como un principio duartiano que guarda honrosamente y por considerar que ello es parte integral de nuestra historia.
En otras palabras, las condiciones que existieron en 1844 para declarar a Haití como nación enemiga, continúan vigentes hoy.
Con una invasión pacífica de millones de haitianos que es de suponer consideran que la isla es una e indivisible y que tienen derecho a transitar y vivir en cualquier lugar de la isla sin obedecer las leyes inmigratorias de la República Dominicana de Quisqueya, se hace mucho más peligrosa la amenaza de que Haití pueda cumplir con su obsesión de unificar a la isla. Han alimentado tanto esa idea, que Estados Unidos de América, Francia y Canadá han estado trabajando en un plan reciente para que eso se logre. "Pongamosno las pilas", como dice el refrán.
El Presidente Leonel Fernández tiene una gran oportunidad de resolver este problema, introduciendo al congreso, utilizando el discurso en que dará a conocer la revisada constitución el 26 de enero del año 2010, una declaración de “Nación Enemiga” contra la República de Haití, para forzar a esa nación a sentarse en la mesa de conversaciones y en forma civilizada y pacífica encontrarle la mejor solución. Estamos dispuestos a cooperar desde el MPQ.
Esa declaración de país enemigo, debiera contener las siguientes condiciones para considerar ser anulada:
PRIMERO:
Identificar nuestra isla como “Isla de Santo Domingo” (“Ile de Saint Domingue”), en lugar de “Isla de Haití” (Ile de Haití) en la Constitución de la República de Haití.
SEGUNDO:
Haití debe recibir repatriados a todos los ciudadanos y nacionales haitianos que residen ilegalmente en el territorio de la República Dominicana y se niegen a un proceso de residencia.
TERCERO:
Firmar un tratado fronterizo en que se especifique claramente que tanto Haití como la República Dominicana ocupan sus respectivas partes de territorio en la Isla de Santo Domingo tal y como lo indica la ratificación de 1935.
CUARTO:
Aclarar ante el mundo que el nombre oficial de la isla es “Santo Domingo”, “Saint Domingue”, o, cualquier otra traducción en el idioma que fuera.
QUINTO:
Requerir, en conjunto, a todas las instituciones nacionales, regionales e internacionales a que cesen de utilizar como nombre legal de la isla los términos de “La Española”; “Hispaniola”, “Haití”, “Quisqueya”, “Bohío”, o, cualquier otro con el cual se haya identificado a la Isla de Santo Domingo. (Exluyendo a las artes, a la literatura y al comercio, que pueden usar cualquier nombre ficticio aclarnado que no es el oficial).
SEXTO:
Una declaración de que Haití reconoce a la nación quisqueyana como un país libre e independiente en la parte del territorio que ocupa en la Isla de Santo Domingo y que claudica perennemente a la idea de la unificación social, cultural y política de la misma. (La República Dominicana hará similar declaración).
Estamos seguros que después de someter tal declaración, Haití accederá a resolver esta pugna centenaria que traerá por consecuencia otras aclaraciones de lugar, las cuales incidirán en nuestro reclamo de que el nombre de nuestra república es Quisqueya. Esto así, porque al conseguirse que el nombre de la Isla sea Santo Domingo (Saint Domingue), La República de Haití, dejará de ser una república haitiana, convirtiéndose también en una república dominicana, que significa que es una república en el territorio de la Isla de Santo Domingo, con el mismo derecho de denominarla de esa manera ("Dominicaine"), como identidad regional, no nacional, que debe aplicarse a ambos países y que usarían opcionalmente, pues las naciones no utilizan su identidad regional de manera oficial.
Entonces sí, estaremos dispuestos a que se obvie el denominativo de nuestra república sin tener que quitarlo del escudo, para no ofender ni competir ventajosamente con la nación hermana y vecina de Haití. Seríamos sencillamente, Quisqueya. Habremos completado la obra de Duarte y con la ayuda de Dios podremos continuar aportando nuestro granito de arena para incidir en la unidad de todos sus hijos en este planeta Tierra que nos dio para vivir en paz y amarnos los unos a los otros.
El trabajo y los problemas de acotejar y cambiar los términos y definiciones son para nuestra generación, no para las futuras generaciones, las cuales tendrán otros asuntos que atender y arreglar, pero esto nos corresponde a nosotros que lo sabemos ahora y tenemos esa responsabilidad para con nuestros antepasados, para con nuestro presente y para con las generaciones futuras.
Movimiento Patriótico Quisqueyano
Cosme E. Pérez Guillén, Coordinador
HELP FOR HAITI
AND
FAIR TREATMENT FOR QUISQUEYA
Hundreds of well renowned philanthropic organizations, meeting high standards and accountancy crystal clear practice, have been helping Haiti for years. Now due to the disastrous earthquake of January, 2010, piety and sympathy for Haiti is spread around the world. The campaign to help Haiti seems to be the one-time help any country need to reach financial independence. Foreign countries, international organizations and banks have also assisted that impoverished nation year after year.
If we calculate and totalize the amount of help in terms of currency, Haiti has received billions of dollars in help in the past twenty years, enough for each family in that country to become millionaire or rich with a steady job created with that money.
Is that the kind of assistance that will help Haiti now after the earthquake?
Certainly not!
THE HELP HAITI NEEDS
Haiti and her people need a different kind of help, for them to restore their lives with dignity and pride. Haiti needs governance to create jobs, education, training and most of all to make her land productive and green.
WHAT IS HAITI?
Haiti is an independent country since 1804. Haiti was the second in America after the republic form with the declaration of independence on July of 1776 by the People of thirteen British colonies that denominated their republic United States. Over a decade later, they named their country “America” (The United States of America), thus, acquiring their own national identity as “Americans”. The Island of Santo Domingo (or Saint Domingue) was owned by France, that had maintained two separate communities in the hope to populate the island with “white” French people from Europe to replace the Dominican-Spaniards occupying the Eastern part. Before 1804 these two communities were Dominicaine-French and Dominican-Spaniards. The Dominincaine-French obtained their independence from France in 1804 and immediately changed their national identity by naming their country Haiti, acquiring the Haitian nationality. Haiti was the first nation in the world to abolish slavery. Haiti was the richest and most powerful economy in the “new” continent of America at the time of her independence in 1804. Haiti helped Simon Bolívar in his struggle for independence of several nations in South America. Haiti was given, with a tacit action, the green light by “The Great Colombia” of Bolivar to occupy the complete island of Santo Domingo, promising Dominicans protection and order in 1822, since they declared themselves independent from Spain and were denied inclusion into the “Great Colombia”. Haitian leaders’ ambition to make the whole island part of Haiti occupying the Eastern part of the island from the boarder limits set forth by the Ryswick’s Treaty between Spain and France back in 1695, were put to work then, first by naming of the island was Haiti; to make French the official language; and to make them pay taxes so they can pay back France the money owed as a condition for their independence.
That was the beginning of the downfall and deterioration of the Haitian Empire. The Dominican-Spaniards fought back and pushed back the Haitians, declaring their own independent country, restoring the name of the island to that of Santo Domingo and making them known under the denomination of Dominican Republic as opposed to a Haitian Republic. By not accepting the name proposed by the new republic, Haiti’s fate has, since then, earned a bad reputation and became a suspicious and dangerous neighbor.
WHAT CAN HAITI DO TO RESTORE CONFIDENCE IN HERSELF
First and foremost, Haiti should admit in her constitution that the name of the island is Santo Domingo and not Haiti. This will clear the way to begin a good neighbor policy based on respect and harmony with the other republic sharing the island and that has been forced to maintain the denomination of the state as “Dominican Republic”, instead of her real and reserved name of Quisqueya, just to remind Haiti the reasons why Juan Pablo Duarte fought against her domination, mainly, the name of the island.
WHAT CAN HAITIANS DO TO TAKE FULL CHARGE OF THEIR DESTINY
a)
Governance
b)
Plant a tree
c)
Use help to create jobs
d)
Educate the people
e)
Be a good neighbor
Governance
Haiti should organized her government according to her constitution (just changing the name claimed for the island to that of Santo Domingo (“Saint Domingue”) and to ask for help from world and regional organizations, foreign countries and the global finance community in setting up a nation’s plan under a strict adoption of accepted standards of ethics.
Plant a tree
Volunteers from all over the world visiting Haiti as tourist, business, official or in any other manner, should plant a tree as part of the nation’s plan. Every Haitian citizen should plant a tree every month. Every child should plant a tree every week as a school project. This should go on until every planned piece of land is green.
Use help to create jobs
Haiti is a ten million strong county. Without industry is hard to feed and take care of her welfare without source of income and means to produce it. The governance plan for the nation should include a strategy to use the money donated by the world on these projects that should include agriculture, construction, mining, factories, tourist industry, transportation and the financing of small businesses.
Educate the people
Hundreds of philanthropic foundations may be included in the nation’s plan. Haiti’s goal should be that these organizations go else where within a short time because there will be no need for them to help Haiti anymore. With the building and investment in education, formal and technical, Haiti will have enough professionals and trained individuals to help themselves and other countries in need.
Be a good neighbor
Reaching bilateral agreements between Quisqueya and Haiti will be easy if their common grounds are well defined. The name of the island should be one, Santo Domingo (or “Saint Domingue”) to maintain peace and credibility. That treaty is necessary so the world knows that the name of the island is not “Hispaniola” or any other name invented or assigned by other than its owners. The fundamental reason that the Dominican-Spaniards fought against the Haitian occupation between the years 1822 and 1844 was to restore the name of the island as “Santo Domingo”, because they refuse to be called Haitians. The denomination of “Dominican Republic” will start disappearing as soon as Haiti take this step, and the name of Quisqueya will soon be recognized by Quisqueyans, Haitians, people from all nations and by each and all entity in the world.
The Quisqueyan Patriotic Movement (Movimiento Patriótico Quisqueyano)
This is the position of the Quisqueyan Patriotic Movement, founded by members of the now known as “Dominican Diaspora” in Naples, Florida, on February 27, 2010. In the interest of bringing history to completion; geography to correction; state and nation definition clarity; and, to restore the name given to the country denominated Dominican Republic by their forefathers, Quisqueya, our movement will continue its campaign until the above statements and other principles set forth by it are accomplished and met.
Cosme Ezequiel Pérez Guillén
Quisqueya Task Force Steering Committee Coordinator
Today, February 12, 2010.
City of Naples, State of Florida, United States of America
http://www.quisqueya.name